Ezequiel

Ya sea inspirando a otras personas o tomando parte de la acción. Ezequiel es uno de esos seres humanos cuya vida, indudablemente, merece nuestra atención por el nivel de influencia que tuvo en la historia.Conocer la existencia de Ezequiel es comprender más sobre época determinada de la historia del ser humano.

Si has llegado hasta aquí es porque tienes conocimiento de la relevancia que tuvo Ezequiel en la historia. La forma en que vivió y aquello que hizo mientras permaneció en este mundo fue decisivo no sólo para quienes frecuentaron a Ezequiel, sino que tal vez produjo una huella mucho más vasta de lo que podamosfigurar en la vida de personas que tal vez nunca conocieron ni conocerán ya jamás a Ezequiel en persona.Ezequiel ha sido una de esas personas que, por algún motivo, merece no ser olvidado, y que para bien o para mal, su nombre jamás debe borrarse de la historia.

Vida y Biografía de Ezequiel

(Siglo VI a.C.) Profeta hebreo al que se asigna la redacción del libro homónimo del Antiguo Testamento (Libro de Ezequiel), o por lo menos de una gran parte de él. Según la tradición bíblica, era hijo de Buzzi, un sacerdote de Jerusalén. Cuando el rey babilónico Nabucodonosor destrozó Jerusalén, Ezequiel prosiguió a sus pobladores en su exilio a Babilonia.

Según la cronología generalmente admitida, el primer periodo de profecía de Ezequiel se ubica entre el año 592 a.C. y el 585 a.C., y el segundo periodo desde 572 a.C. En la primera de estas etapas anunció la rápida destrucción de Jerusalén, gracias a la proliferación de la injusticia y el incremento de los ritos paganos; en la segunda, anunció la restauración de la vivienda de Israel por intermediación de la felicidad divina y aconsejó a los asilados que abandonasen la diáspora y regresaran a la tierra de la que procedían.

Compuesto por 48 episodios, el Libro de Ezequiel empieza con una visión gigantesca de animales, de querubes brillantes, que guían el carro en que se sostiene el altísimo trono de Dios. Esta teofanía magnífica, no simple de comprender, fue repetida por San Juan Evangelista en su Apocalipsis. El escogido, amedrentado, cae al suelo y en esta situación recibe la orden de ir "en pos de los hijos de Israel, hipócritas y reales escorpiones que inoculan veneno a el resto, tardos de cabeza y duros de corazón" (II).

Ezequiel a lo largo de siete días continúa discreto en su casa. Transcurrido este tiempo oye una voz interior que le muestra la compromiso de vida y de muerte que pesa sobre él desde el momento en que recibió la misión (III). Y helo aquí transformado en centinela de su pueblo, fiador de Israel para con Dios. Ante el desconcierto de los hebreos desterrados en Babilonia, él cumple con silencio expresivo estos actos auténticos que tienen que simbolizar las horribles catástrofes que abruman al pueblo quebrantador de la fe (IV-V).

El profeta charla al fin, pero para vituperar la maldad de los idólatras y de los indecentes, y para comunicar que el Señor va a hacer cosas como no se vieron semejantes desde el momento en que el Templo existe (VI-VII). No hay que mecerse en vanas esperanzas. Israel y Judá van a ser erradicados con la espada, con el fuego, con bestias fieros, con apetito; los montes de la querida patria van a quedar cubiertos de las ruinas de los altares de los ídolos rotos, y de los huesos de los que los adoran.

Los jubilados de Judá van a su acercamiento y Ezequiel es arrebatado en éxtasis frente sus huéspedes; considera el pecado capital de Israel y el ineluctable castigo que se acerca. Visión trágica por la que, observando en el Templo el sagrado carro de Yahvé, asiste espiritualmente a los actos idólatras que allí se perpetran y a las situaciones de exterminio inminentes. Sigue el aviso de la conversión y la futura renovación de Israel (VIII-XI). Otras acciones simbólicas son efectuadas, otras increíbles parábolas, otros apólogos son pronunciados, para alumbrar a sus hermanos y llamarlos a Israel (XII-XIII; XIV-XIX).

Hasta aquí el profeta ha insistido prácticamente de forma exclusiva en la catástrofe final de su patria. En la segunda parte (XXXII y siguientes) hace aparición un fundamento mucho más consolador: Israel va a ser restaurado, va a tener un futuro glorioso. Y Ezequiel muestra la naturaleza de esta renovación y traza su crónica con los enormes aspectos de una visión mesiánica. El profeta Isaías había sido el de la clemencia divina; el profeta Jeremías, el de la venganza; Ezequiel es al tiempo el profeta de la venganza y de la clemencia de Yahvé. La reorganización de los hijos de Judá en tiempos de Ciro y la aflicción de los hijos de Judá en tiempos de Nabucodonosor, que forman los temas favoritos de Isaías y de Jeremías, forman el fondo de la profecía de Ezequiel, y sus promesas alcanzan tiempos lejanísimos, virando de manera señalada en torno al secreto de Jesucristo y de su Iglesia.

El estilo de Ezequiel es personal y original: siente predilección por las imágenes, las figuras, los símbolos. Si es inferior en distinción estilística a Jeremías, emula prácticamente a Isaías en la elevación. Terrible y vehemente, siempre y en todo momento severo y enojado, con frecuencia innovador, Ezequiel inicia los temas con un estilo en ocasiones solemne y en ocasiones descuidado, y los sigue con la perseverancia de un estricto encadenamiento de ideas. Ningún escritor del Antiguo Testamento es mucho más enérgico, mucho más combativo, ni mucho más majestuoso.

Colabora para ampliar la biografía de Ezequiel

¿Qué piensas de la existencia de Ezequiel? ¿Has podido leer todo aquello que suponías que ibas a hallar?

Está claro que llegar a comprender a Ezequiel es algo que está reservado a pocas personas, y que pretender reconstruir quién fue y cómo fue la vida de Ezequiel es una especie de rompecabezasque posiblemente logremos reconstruir si colaboramos todos juntos.

Por ese motivo, si eres de aquellos que creen en que cooperando es posible hacer algo mejor, y detentas información con respecto a la biografía de Ezequiel, o en relación con algún matiz de su personalidad u creación que no hayamos contemplado en esta biografía, te solicitamos que nos lo hagas llegar.

Los matices y las sutilezas que ocupan nuestras vidas son decididamente fundamentales, ya que marcan la diferencia, y en la ocasión de la vida de una persona como Ezequiel, que detentó su importancia en una época concreta, es indispensable tratar de ofrecer una visión de su persona, vida y personalidad lo más exacta posible.

Sin titubeos, contacta con nosotros para relatarnos qué sabes en relación con Ezequiel. Estaremos muy contentos de completar esta biografía con más información.