Biografía de Benedicto XIII

La historia de las civilizaciones la narran los hombres y mujeres queen el paso de los años, gracias a su proceder, sus ideas, sus innovaciones o su ingenio; han ocasionado quela sociedad, de un modo u otro,avance.

Ya sea inspirando a otros o tomando parte de la acción. Benedicto XIII es una de esas personas cuya vida, sin duda alguna, merece nuestra atención debido al nivel de influencia que tuvo en la historia.Comprender la biografía de Benedicto XIII es comprender más sobre un periodo concreto de la historia de la humanidad.

Conocer las luces y las sombras de las personas significativas como Benedicto XIII , personas que hacen rodar y cambiar al mundo, es algo sustancial para que seamos capaces de apreciar no sólo la vida de Benedicto XIII , sino la de todas aquellas personas que fueron inspiradas por Benedicto XIII , personas a quienes de de una forma u otra Benedicto XIII influyó, y desde luego, comprender y entender cómo fue vivir en la época y la sociedad en la que vivió Benedicto XIII .

Las biografías y las vidas de personas que, como Benedicto XIII , atraen nuestra atención, deben ayudarnos siempre como referencia y reflexión para proponer un marco y un contexto a otra sociedad y otra época que no son las nuestras. Tratar de comprender la biografía de Benedicto XIII , porqué Benedicto XIII vivió de la forma en que lo hizo y actuó de la forma en que lo hizo en su vida, es algo que nos impulsará por un lado a conocer mejor el alma del ser humano, y por el otro, la manera en que avanza, de forma implacable, la historia.

Vida y Biografía de Benedicto XIII

(Pedro de Luna; Illueca, Zaragoza, 1328 - Peñíscola, Castellón, 1422) Papa de Aviñón durante el Cisma de Occidente. Perteneciente a un noble linaje aragonés (los Luna), estudió en la Universidad de Montpellier y fue nombrado cardenal en 1375. Participó en el Cisma de Occidente, conflicto abierto por un Colegio cardenalicio de mayoría francesa que, aduciendo que la elección del italiano Urbano VI como papa se había realizado bajo presiones, eligió a otro papa, Clemente Vii (1378).

Detrás de esta rivalidad entre dos papas simultáneos, Urbano VI en Roma y Clemente Vii en Aviñón, se escondía una sorda lucha entre franceses e italianos por el control de la Iglesia; y sobre todo una pugna por el poder en Europa, en plena Guerra de los Cien Años, entre Francia por un lado (apoyada por los reinos francófilos de la península Ibérica) e Inglaterra y el Imperio por otro (con Italia, Flandes, Hungría y los reinos escandinavos).

Como hábil diplomático que era, el cardenal Pedro de Luna se encargó de recabar el reconocimiento del papa de Aviñón por Castilla, Aragón, Navarra, Francia y Escocia, aunque fracasó en sus gestiones en Inglaterra, Irlanda, Flandes y Lieja.

Al morir Clemente Vii, los cardenales de Aviñón eligieron a Pedro de Luna para sucederle, con el nombre de Benedicto Xiii (1394). Se negó entonces a seguir la via cesionis que antes había preconizado, consistente en la renuncia simultánea de ambos papas para que el Colegio cardenalicio eligiera a un tercero; su intransigencia le hizo entrar en conflicto con Francia, que le retiró su apoyo.

Desvalido ante el ataque de Francia y la insurrección de la población de Aviñón, el «papa Luna» se refugió durante cinco años en la fortaleza de la ciudad hasta que acudieron a rescatarle tropas aragonesas (1403). Se mostró incapaz de llegar a un acuerdo con los sucesivos papas de Roma (Bonifacio IX, Inocencio Vii y Gregorio Xii), y resistió con el solo apoyo de los reyes españoles hasta que, en 1409, se impuso la via cesionis y, sin su participación, el Concilio de Pisa les depuso tanto a él como a Gregorio Xii y eligió un nuevo papa, Alejandro V.

Muerto Alejandro V, le sucedió Juan Xxiii, quien convocó un nuevo Concilio en Constanza (1417) bajo la influencia del emperador alemán, Segismundo De Luxemburgo. Dicho Concilio decretó la unidad de la Iglesia, condenó la corrupción de costumbres en que había caído la corte papal en los últimos tiempos y trató de purificar la doctrina contra las abundantes herejías que estaban surgiendo, como la del reformador checo Jan Hus. Gregorio Xii y Juan Xxiii renunciaron en favor del nuevo papa que eligió el Concilio, Martín V, pero no así Benedicto Xiii, quien se negó a acudir a Constanza y trató de imponer sus condiciones.

En consecuencia, el Concilio le declaró antipapa, cismático y hereje. Castilla, Navarra y Aragón, así como los pocos cardenales que le quedaban, reconocieron a Martín V como papa, poniendo fin al cisma.

Colabora para ampliar la biografía de Benedicto XIII

¿Qué te ha parecido la crónica de la vida de Benedicto XIII ? ¿Has podido leer toda aquella información que deseabas hallar?

Está claro que conocer profundamente a Benedicto XIII es algo que está reservado a pocas personas, y que pretender reconstruir quién fue y cómo fue la vida de Benedicto XIII es una suerte de puzzleque con toda probabilidad consigamos rehacer si colaboramos todos juntos.

Por ese motivo, si eres del tipo de personas que creen en que de modo colaborativo existen posibilidades de elaborar algo mejor, y tienes información acerca de la vida de Benedicto XIII , o acerca de algún elemento de su personalidad u obra que no hayamos contemplado en esta biografía, te solicitamos que nos lo hagas llegar.

Los matices y las sutilezas que ocupan nuestras vidas son en todos los casos importantes, ya que perfilan la diversidad, y en el caso de la vida de una persona como Benedicto XIII , que detentó su relevancia en una época determinada, es indispensable tratar de mostrar un panorama de su persona, vida y personalidad lo más exacta posible.

Sin titubeos, contacta con nosotros para narrarnos qué sabes tú con respecto a Benedicto XIII . Estaremos muy contentos de poder completar esta biografía con más información.