Tirteo

Ya sea inspirando a otros o siendo parte de la actuación. Tirteo es uno de esos sujetos cuya vida, realmente, merece nuestra consideración por el nivel de influencia que tuvo en la historia.Comprender la vida de Tirteo es conocer más acerca de una época concreta de la historia del ser humano.

Si has llegado hasta aquí es porque tienes consciencia de la relevancia que tuvo Tirteo en la historia. La manera en que vivió y las cosas que hizo durante el tiempo que estuvo en este mundo fue decisivo no sólo para las personas que conocieron a Tirteo, sino que posiblemente legó una señal mucho más profunda de lo que podamosconcebir en la vida de gente que tal vez nunca conocieron ni conocerán ya jamás a Tirteo de forma personal.Tirteo fue una de esas personas que, por algún motivo, merece no ser olvidado, y que para bien o para mal, su nombre jamás debe borrarse de la historia.

Comprender lo bueno y lo malo de las personas significativas como Tirteo, personas que hacen rodar y cambiar al mundo, es algo sustancial para que seamos capaces de poner en valor no sólo la existencia de Tirteo, sino la de todas aquellas personas que fueron inspiradas por Tirteo, personas a quienes de de una forma u otra Tirteo influyó, y sin duda, conocer y descifrar cómo fue vivir en la época y la sociedad en la que vivió Tirteo.

Las biografías y las vidas de personas que, como Tirteo, atraen nuestra curiosidad, tienen que ayudarnos en todo momento como punto de referencia y reflexión para conferir un marco y un contexto a otra sociedad y otra etapa de la historia que no son las nuestras. Tratar de entender la biografía de Tirteo, el motivo por qué Tirteo vivió de la forma en que lo hizo y actuó de la forma en que lo hizo durante su vida, es algo que nos ayudará por un lado a vislumbrar mejor el alma del ser humano, y por el otro, el modo en que se mueve, de forma inexorable, la historia.

Vida y Biografía de Tirteo

(Siglo VII a. de C.) Poeta heleno. Aun en el momento en que probablemente era de Mileto, vivió en Esparta y hace aparición como espartano en su poesía: llama a Esparta su localidad y a su monarca "nuestro rey". La historia de historia legendaria ática pretendió hacerle ateniense (de esta forma le consideró Platón); bastante después, el relato legendario referente al poeta fue embellecido con datos librescos: los espartanos, en conflicto y también inútiles de vencer a Mesenia, solicitaron, aconsejados por el oráculo de Delfos, un general a los atenienses, quienes, con ironía, les mandaron un profesor de escuela cojo llamado Tirteo. De forma inopinada, no obstante, Tirteo logró establecer nuevamente la concordia en Esparta, y sus huestes consiguieron la victoria merced a sus cantos de guerra.

En todo caso, es seguramente Tirteo vivió en Esparta en tiempos de la segunda guerra micénica y de la constitución llamada de Licurgo (segunda mitad del siglo VII a. de C.). Tirteo logró de su poesía el instrumento de la educación patriótica de la juventud, y quedó para toda la vida como prototipo de poeta civil. Los idóneas que proclamó son los propios de los dorios, o sea, de una aristocracia establecida en la posesión de tierras y en el privilegio de las armas, y sostenida por el culto a las virtudes guerreras de los ancestros.

Los métodos y las maneras de expresión de Tirteo derivan naturalmente de la fuente considerable de la poesía griega: Homero. El creador toma de los poemas homéricos palabras, oraciones y hemistiquios; aun el fundamento fundamental de su poesía, la exhortación a la pelea, halla en ocasiones sus orígenes en las arengas de muchos héroes de la Ilíada. Pero Tirteo, al utilizar las exhortaciones al valor tan usuales entre los héroes homéricos a la verdad de su tiempo y de su país, llena los esquemas habituales con una pasión genuina, que procede de su convicción de la nobleza del ideal que predica. Sin elevarse a tonos sublimes, halla imágenes fáciles, específicas, ricas en fuerza persuasiva. La falta de personalidad que se advierte en sus versos está compensada por el fuerte sentimiento de la colectividad estatal, donde el sujeto consigue un sentido tanto mucho más preciso cuanto mucho más se consagra a la red social y combate y muere por garantizar la vida de esta.

El culto receloso de las virtudes militares, consideradas como el mucho más prominente de los valores humanos, y la convicción, confirmada por la experiencia de las prácticas griegas, de que ninguna catástrofe es mayor para el hombre que la pérdida de su patria, son las causas escenciales de su poesía. Los viejos dividieron la obra de Tirteo en cinco libros, integrados por escogías y además, probablemente, por cantos en ritmo anapéstico. Una amplia composición elegíaca llamada El buen gobierno (título quizá posterior al poeta) encomia la novedosa constitución introducida en Esparta después de la segunda guerra mesénica, la "constitución de Licurgo".

Las sobrantes escogías se muestran mentadas bajo el título, indudablemente posterior a Licurgo, de Exhortaciones: se habla en general, de hecho, de arengas bélicas. En semejantes creaciones es recordado en ocasiones el pasado heroico de Esparta; cierto fragmento evoca la primera guerra mesénica, que duró veinte años, y la esclavitud de los pobladores de Mesenia. En cuanto a las auténticas "exhortaciones al valor", llegaron hasta nosotros tres escogías enteras o prácticamente. La mucho más conocida de ellas es la primera; comienza con los versos "Hermoso es fallecer, cayendo en las primeras filas, para el hombre valeroso que pelea por su patria", y representa animadamente el contraste entre el vencido, obligado a caminar como vagabundo y indigente con su familia, y el intrépido hoplita, que, estable sobre sus piernas, continúa clavado al suelo y se muerde los labios. Mayor mérito poético muestra la tercera elegía, que antepone el valor guerrero a todas y cada una de las otras características humanas: capacidad en las disputas, vigor, hermosura, riqueza, poder o elocuencia.

Era práctica que las escogías guerreras de Tirteo fuesen recitadas en común por los soldados en el campamento, tras las comidas, indudablemente con acompañamiento de flauta. Por su valor educativo se propagaron aun fuera de Esparta y se difundieron en compilaciones, en las que de forma fácil debieron añadirse a las poesías genuinas otras de imitación. Se sabe que en los siglos VI y V a. de C. y exactamente en la localidad contrincante, Atenas, se recitaban ceremoniosamente en los banquetes los poemas de Tirteo, al lado de las poesías de Solón. Todavía el día de hoy los versos de Tirteo son, por su alto valor ética y patriótico (no por el poético), patrimonio de la raza humana; con justicia llamaba Goethe "poesía tirtaica" a la que provoca en el espíritu humano sentimientos magnánimos de virtud y fortaleza.

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Sin duda conocer en profundidad a Tirteo es algo que está reservado a escasas personas, y que intentar reconstruir la persona que fue y el modo en que vivió la vida de Tirteo es una especie de rompecabezasque posiblemente logremos reconstruir si contribuimos conjuntamente.

Por esta razón, si eres del tipo de personas que creen en que de forma cooperativa es posible elaborar algo mejor, y tienes información con respecto a la vida de Tirteo, o acerca de algún característica de su figura u creación que no hayamos contemplado en esta biografía, te pedimos que nos lo hagas llegar.

Los matices y las sutilezas que llenan nuestras vidas son en todos los casos determinantes, ya que marcan la diferencia, y en el caso de la vida de alguien como Tirteo, que detentó su importancia en una época determinada, es imprescindible tratar de ofrecer un aspecto de su persona, vida y personalidad lo más rigurosa posible.

Sin titubeos, contacta con nosotros para narrarnos qué conocimientos posees acerca de Tirteo. Estaremos ilusionados de perfilar esta biografía con más información.