Hermann Sudermann

La historia universal la escriben aquellas personas quea lo largo de los siglos, gracias a su proceder, sus ideas, sus innovaciones o su ingenio; han hecho queel mundo, de un modo u otro,progrese.

Ya sea inspirando a más personas o formando parte de la acción. Hermann Sudermann es una de esas personas cuya vida, en efecto, merece nuestra atención por el grado de influencia que tuvo en la historia.Comprender la existencia de Hermann Sudermann es conocer más sobre época determinada de la historia del género humano.

Apreciar lo bueno y lo malo de las personas relevantes como Hermann Sudermann, personas que hacen rodar y cambiar al mundo, es una cosa básica para que seamos capaces de poner en valor no sólo la existencia de Hermann Sudermann, sino la de todos aquellos y aquellas que fueron inspiradas por Hermann Sudermann, aquellas personas a quienes de de una u otra forma Hermann Sudermann influyó, y por supuesto, conocer y descifrar cómo fue vivir en la época y la sociedad en la que vivió Hermann Sudermann.

Las biografías y las vidas de personas que, como Hermann Sudermann, cautivan nuestro interés, deben valernos en todo momento como referencia y reflexión para ofrendar un marco y un contexto a otra sociedad y otra etapa de la historia que no son las nuestras. Intentar entender la biografía de Hermann Sudermann, el motivo por qué Hermann Sudermann vivió como lo hizo y actuó de la forma en que lo hizo en su vida, es algo que nos ayudará por un lado a conocer mejor el alma del ser humano, y por el otro, la forma en que se mueve, de forma inexorable, la historia.

Vida y Biografía de Hermann Sudermann

(Matzicken, 1857 - Berlín, 1928) Novelista y dramaturgo alemán, entre las personalidades teatrales mucho más representativas del periodo guillermino. Mencionado frecuentemente al lado de Gerhart Hauptmann, fue, de todos modos, mucho más bien inteligente creador escénico de primer orden que genio constructor; y no por al azar sus proyectos se vieron acogidas con aplauso unánime, opuestamente a eso que ocurrió con las de su compañero.

Hijo de un cervecero, Hermann Sudermann no tuvo al comienzo una vida simple. Su familia, correspondiente a la secta de los menonitas, había sido echada de Holanda y migrado a Alemania. Luego de haber frecuentado las Universidades de Königsberg y Berlín, Sudermann actuó como preceptor en la casa del escritor Hans Hopplen, en esta última localidad. Inició su actividad literaria con la colaboración en periódicos y gacetas, y publicó ciertos cuentos y una novela, Frau Sorge (1888), que próximamente atrajo hacia el creador la atención de los críticos.

La popularidad, aun fuera de Alemania, le llegó del drama El honor, representado en el teatro Lessing de Berlín exactamente el mismo año (1889) en que Hauptmann ofrecía al público, entre lamentos y disensiones, su primera obra trágica. Sudermann fue proclamado "heredero de Schiller joven", y esto singularmente en el momento en que en 1893 llevó a la escena el drama quizá mucho más humano de todos y cada uno de los suyos, Casa paterna o Magda, parte de lucimiento para los enormes actores.

De ahora en adelante, y salvo en varias situaciones de las creaciones tráficas siguientes o en determinados actos (como en Fritzchen, pequeña catástrofe de la vida militar correspondiente a la trilogía Morituri, de 1896), Hermann Sudermann fue siendo, poco a poco más, un ciervo de su refulgente técnica teatral, que terminó transformándose en un juego solo mecánico. Si bien al comienzo inspiró ciertos temas en el teatro francés (Sardou) y en el enorme modelo nórdico de todos y cada uno de los dramaturgos de la temporada (Ibsen), entonces pasó de un tema a otro, sin verse en posesión de ninguna iniciativa propia válida.

Tras la Primera Guerra Mundial, y aun en el momento en que continuara desahogándose con la composición de novelas y dramas, su obra se encontraba ahora superada y pasó de manera rápida al olvido. Esto último piensa una injusticia, por cuanto más allá de que no se le puede admitir la categoría de un genuino genio, no se debe menospreciar su condición de "hombre de teatro"; además de esto, en el campo de la narrativa dejó asimismo las huellas persistentes de su primera novela, todavía el día de hoy atrayente en parte por las varias referencias autobiográficas, y de las Historias lituanas (1917). Entre las sobrantes proyectos de Hermann Sudermann cabe nombrar El puente del gato (1889), El fin de Sodoma (1891), Los fuegos de San Juan (1900) y Piedra entre piedras (1905).

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Es cierto que conocer profundamente a Hermann Sudermann es algo que se reserva a muy pocas personas, y que pretender recomponer la persona que fue y el modo en que vivió la vida de Hermann Sudermann es una especie de rompecabezasque a lo mejor lleguemos a rehacer si contribuimos conjuntamente.

Por eso, si eres del tipo de personas que confían en que colaborando se puede hacer algo mejor, y posees información con respecto a la biografía de Hermann Sudermann, o en relación con algún detalle de su persona u obra que no hayamos observado en esta biografía, te solicitamos que nos lo envíes.

Los matices y las sutilezas que ocupan nuestras vidas son siempre fundamentales, ya que perfilan la diversidad, y en la ocasión de la vida de alguien como Hermann Sudermann, que tuvo su trascendencia en un momento concreto de la historia, es fundamental procurar ofrecer una perspectiva de su persona, vida y personalidad lo más rigurosa posible.

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